Cindy W.

Sentirse que puede ser ella misma es lo que a Cindy le fascina más de tener su propio negocio Mary Kay. A la escasa edad de 16 años, Cindy ya tenía dos trabajos para ayudarle a su familia. Con una ética de trabajo muy sólida y una actitud positiva, Cindy es capaz de brindarle a sus clientas esperanza y confianza cada día.  Cindy tuvo la libertad de desarrollar su negocio sin tener que ajustarse a ningún molde, lo cual le ayudó a crecer tanto a nivel personal como profesional. Para ella, la oportunidad Mary Kay le ha permitido hacer sus sueños realidad y darle a su historia un final feliz.