Romy R.

Romy sabe que es mejor no juzgar a un Cadillac por su color. Aunque una vez llegó a pensar que la oportunidad de negocio Mary Kay no era para ella, Romy encontró inspiración en otras mujeres profesionales, cuya manera de pensar era similar a la de ella y ya habían iniciado su propio negocio Mary Kay. Al encontrarse un día sin su empleo en el ramo de publicidad y con la deuda de sus préstamos universitarios, Romy estaba decidida a lograr que sus padres, que eran empresarios, se sintieran orgullosos de ella. Esto la motivó a trabajar con mucho empeño para debutar como Directora de Ventas Independiente y desde entonces, no ha visto hacia atrás ni tiene tiempo para hacerlo. Esta empresaria de 27 años está ocupada con un negocio que ella ama.